CÓMO ALIVIAR LA CONGESTIÓN NASAL EN BEBÉS: CONSEJOS Y REMEDIOS

Hasta los seis meses de edad, los bebés no son capaces de respirar por la boca, dado que sus vías respiratorias no han acabado de madurar. Aunque respirar por la nariz es la manera más saludable y sencilla de hacerlo (pues esta se encarga de humedecer, calentar y filtrar el aire), cualquier obstrucción puede impedir a tu bebé respirar correctamente, así como causarle dificultades para dormir o alimentarse.

Por lo tanto, es crucial que mantengas las fosas nasales de tu bebé limpias y libres de mucosidad.

Para ello, cuando tenga abundantes mocos o le cueste respirar, se recomienda realizar lavados nasales con suero fisiológico para disolver los mocos y arrastrarlos. Para lograrlo, debes administrarle algunas gotas en cada fosa nasal y después aspirar con delicadeza las mucosidades con una pera de goma o un aspirador específico.

Como se trata de un proceso bastante molesto para el bebé, es mejor que lo realices después del baño, cuando el vapor del agua ha reblandecido las mucosidades y el pequeño se encuentra más relajado. Durante la operación, no debes introducir en ningún caso objetos en los orificios nasales del bebé, ni siquiera el aplicador del aerosol o bastoncillos de algodón.

¿Cómo destapar la nariz del bebé con remedios naturales?

  • Lavado nasal con agua tibia y sal: Este es un remedio muy popular. La técnica consiste en aplicar pequeñas gotas de agua tibia con sal en las fosas nasales de tu bebé. Ello permite liberar el moco y las secreciones de los senos paranasales, ayudando a destapar su nariz. Como plus, dado que la solución contiene sal, ayuda a eliminar las bacterias que puedan estar empeorando la producción de secreciones.

  • Humidificación del ambiente: Si una de las causas de la congestión nasal es un ambiente seco, lo lógico para combatirlo es humidificar el espacio. Para ello, puedes hacer uso de humidificadores o bien colocar una toalla mojada o un cubo de agua caliente en la habitación donde se encuentre tu bebé. El aire húmedo ayuda a mantener los tejidos de las vías respiratorias más hidratados y menos irritados; de esta forma se alivia la incomodidad y se facilita la eliminación de las secreciones.

  • Vapor y eucalipto: Esta es una solución muy utilizada ya que no provoca ninguna incomodidad y puede ser usada en niños pequeños. Consiste en una solución de eucalipto que se pone a calentar en un recipiente hasta que comienza a hervir y a evaporarse, permitiendo que el bebé respire ese aire de forma indirecta y segura.

  • Baño de vapor: Otro método muy utilizado para poder descongestionar la nariz del bebé es llevarlo al baño, abrir la llave del agua caliente y cerrar puertas y ventanas, asegurándote de que el vapor se concentre. Tu bebé, al respirar este vapor de agua, humidificará sus fosas nasales, haciendo que la secreción se vuelva más fluida y permitiendo que limpies su nariz de forma más fácil.

  • Masaje nasal: Si tu bebé ya supera los 3 meses, puedes aplicarle un masaje nasal. Este consiste en masajear desde la parte alta de la nariz (entre los ojos) hacia la parte inferior de forma suave y firme. Esto ayudará a movilizar las secreciones y evitará el endurecimiento del moco.

Recuerda que la alimentación de tu bebé es crucial, por lo que, si a los dos días no ves cambios positivos, debes llevarlo de urgencia al especialista.

Consúltanos: contamos con el equipo técnico y humano ideal para atender a tu bebé desde recién nacido.

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