PRUEBAS DE AUDICIÓN
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Estas pruebas analizan la capacidad del paciente para percibir sonidos de diferentes frecuencias y comprender el lenguaje humano en entornos controlados o abiertos.
Audiometría tonal: examen fundamental que permite determinar el umbral mínimo de audición del paciente ante tonos puros, evaluando tanto la vía aérea como la vía ósea.
Audiometría vocal: también conocida como logoaudiometría, mide la capacidad de una persona para escuchar, discriminar y comprender las palabras habladas a diferentes intensidades.
Audiometría de altas frecuencias: evaluación especializada que explora los límites superiores de la audición (frecuencias por encima de los 8,000 Hz), clave para la detección temprana de daño auditivo por medicamentos ototóxicos o exposición a ruidos industriales.
Audiometría en campo libre: prueba que se realiza sin auriculares, utilizando altavoces calibrados dentro de una cabina sonoamortiguada, ideal para evaluar a niños pequeños o medir el rendimiento real de prótesis auditivas e implantes.
Acufenometría: estudio clínico diseñado para medir y caracterizar las propiedades físicas (frecuencia e intensidad) del zumbido o tinnitus reportado por el paciente, esencial para planificar terapias de habituación.
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Son estudios objetivos que no requieren de la respuesta activa del paciente. Evalúan de forma directa el estado del oído medio y la integridad celular de la cóclea.
Timpanometría: medición de la movilidad del tímpano y la presión dentro de la cavidad del oído medio, útil para detectar la presencia de fluidos, disfunción de la trompa de Eustaquio o rigidez en la cadena de huesecillos.
Reflejos estapediales: evaluación de la contracción involuntaria del músculo del estribo ante sonidos de alta intensidad, lo que ayuda a comprobar el estado de las vías nerviosas auditivas y la protección del oído interno.
Otoemisiones acústicas: registro de las ondas sonoras generadas por las células ciliadas externas de la cóclea en respuesta a un estímulo auditivo, siendo una herramienta indispensable para el tamizaje auditivo neonatal.
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Este conjunto de exámenes de alta complejidad mide de forma objetiva la actividad eléctrica del sistema nervioso a lo largo de la vía auditiva, desde el oído interno hasta la corteza cerebral.
Potenciales evocados de tronco cerebral automatizados: prueba de cribado rápido y objetivo utilizada principalmente en recién nacidos para verificar que la señal auditiva transite correctamente hacia el tallo cerebral.
Potenciales evocados de tronco cerebral: examen electrofisiológico avanzado (conocido como ABR o BERA) que registra la actividad neuroeléctrica de la vía auditiva central, permitiendo determinar umbrales biológicos y diagnosticar lesiones neurológicas o tumores en el nervio auditivo.
Potenciales evocados de estado estable: tecnología de precisión que permite obtener un umbral auditivo electrofisiológico multifrecuencial detallado en pacientes que no pueden colaborar, simulando los resultados de una audiometría tonal tradicional de forma totalmente objetiva.
Potenciales evocados de media latencia: registro de las respuestas eléctricas del sistema nervioso que ocurren inmediatamente después de las ondas del tronco cerebral, reflejando la integridad de las proyecciones auditivas hacia las áreas subcorticales.
Potenciales evocados de larga latencia: estudio que evalúa las respuestas corticales tardías del cerebro ante estímulos sonoros, vinculadas estrechamente con el procesamiento cognitivo de la audición y la atención auditiva central.

